martes, 3 de marzo de 2015

Bye Bye love...

00:24

Parece que aquí se acaba todo. 
Sí te soy sincera, jamás pensé que llegaría este momento, o al menos no así. En mis casi 32 años es la primera vez que me pasa algo así con alguien y todavía no doy crédito.

Nunca he borrado a nadie de mi vida, y menos cuando ha sido alguien especial. Tu has rebosado esos límites porque decir que eras especial se queda corto y, en honor a tu radicalidad, tal cual viniste, como un huracán que lo revuelve todo, ahora te entierro tras el peor de los tsunamis.

Me has olvidado? Me alegro por ti, te has esforzado mucho en ello y lo has logrado. Ya me has superado en algo más. Supongo que mi fallo es que yo nunca puse el mismo empeño. Me creí ingenuamente que la distancia haría de las suyas como para lograr borrar todo lo que corría por mis venas y me hacia encontrar tu nombre en cada esquina.
Yo no soy de blancos o negros, ya lo sabes bien, y yo sabía de sobra que para mi no iba a ser así, que por mucho que intentara mantenerme distante estábamos ahí, tu y yo, únicas y excepcionales... Hasta el día que me di cuenta de que estaba yo sola y le hablaba al reflejo de lo que fue algún día alguien que se supone que me quiso aunque a penas me lo dijo. Es triste no? De que sirve querer a alguien sí no se lo puedes decir a la cara, en grande, mirándole a los ojos, gritándoselo al aire o susurrándoselo al oído. 
Odio pensar estas cosas y entonces dudar sí me quisiste algún día, o sí para ti querer sólo significaba la angustia de querer retener a alguien cuando, por no cuidarlo, ya lo has perdido.

Me siento tan idiota... Desde el primer día que te conocí, mi mayor reto fue conseguir sacar a esa niña de la que me hablaste que habías sido un día. Animarte a recuperar amistades, aficiones... Y ni por mi, ni por ti lo hiciste... Y fue desaparecer de tu vida y te costó bien poco... Quizás el problema radicaba en mi y no debería haberte conocido nunca. Al menos así no me sentiría tan miserable, tan sucia... Sí antes de ti pensé que nunca nadie me querría ni querría estar conmigo porque no valía una mierda, ya te encargaste tú de firmar mi sentencia y destrozar mi autoestima hasta el límite que nunca creí capaz de llegar.

Quizás te idealicé y me enamoré de alguien que en realidad nunca fuiste, al menos nadie que tenga que ver con la persona que veo ahora..

Me parece increíble que te cueste tanto ver lo jodido que fue distanciarme después de la primera semana. Me parece increíble cuando es lo mismo que tuviste que hacer tu con Glo, entre lágrimas, desgarrándote, muriéndote por dentro y siendo víctima de la culpabilidad más aterradora. Sabes de sobra qué es pasar por eso. Y además, con una historia demasiado parecida. 
La diferencia es que yo no tenía a nadie en quien apoyarme, nadie que me dijera que todo iba a salir bien, que enjuagara mis lágrimas y encima perdiera el culo por mi, pero al menos tampoco nadie a quien hacerle lo mismo que tú me hiciste, puesto que parecía que era un legado que había que dejar a la siguiente.

Tu lo tuviste fácil. Dentro de lo chungo que es pasar por eso, convertirte en la mala, en un monstruo, después de haber aguantado carros y carretas... Pero tu no volviste a verla, y tenías alguien que te arropaba cada noche para que no fueran tan insufribles.

Que tengo yo? La mierda que me comí por intentar derribar un fantasma, la mierda que me comí por querer que me quisieras, la que me atragantó por querer que me recuperaras, y la que me mató por intentar aparentar distante y no hacértelo más difícil. Bueno, y la de ahora, la que después de todo me toca repetir y por lo visto como castigo, la que me recuerda, que después de todo, después de tres largos años intentando no enamorarme de ti, desenamorarme u olvidarte, me dice que ya no soy absolutamente nada en tu vida. Y se supone que tengo que irme a la cama y darte las buenas noches como sí nada...

Lo siento, pero no puedo. Destrozaste mi corazón poco a poco y, al sentir que yo destrozaba el tuyo, te has dedicado a descuartizarlo con conciencia.

Enhorabuena. Sí eso era lo que querías lo has conseguido.
Desaparezco de tu vida pero para siempre.
Con el acto más radical y que menos me identifica. 
Contra mi voluntad y deseando hacer lo contrario, o al menos algo diferente.

Desapareceré de tus redes y de tus fotos, e incluso de tu memoria seguro que a penas te cuesta.
Te llegara una caja con todas tus cosas o las que me recuerdan a ti (entonces no, obviamente no serán todas, porque habrá cosas que no se pueden mandar), y no volverás a oír de mí ni mi nombre.

Espero que al menos tú estés contenta, puesto que ésto no es lo que yo quise ni de lejos, nunca.

Cúlpame de todas las noches que lloraste mi ausencia, que anhelaste unas palabras o un abrazo, hazlo sí a ti te sirve. Pero de sobra sabes que yo hubiera matado desde el primer día por estar a tu lado, y que la única clave para retenerme, la única llave, la tuviste siempre tú... Sólo que nunca la usaste.

Te quiero.
Te odio.
Y te querré siempre.

No hay comentarios:

Publicar un comentario