martes, 24 de marzo de 2015

Please... Lie to me



Por favor... Por favor...
Dime que estoy equivocada, o loca, o ambas.
Dime que no tengo ni idea de nada porque nada de lo que digo o pienso es cierto.
Dime que no es verdad que ya no te importe absolutamente nada, incluido el hacerme daño. Dime que me equivoco cuando pienso que me has estado engañando todo este tiempo, dime que sí que has sentido algo por mi, que no has desaparecido del todo, que cuando me pedías que me quedara en tu vida y decías que no ibas a negarme la palabra, era cierto, aunque tus actos demuestren lo contrario.
Por favor.. Dime que no quieres que te odie, que piense que te estas riendo de mi mientras disfrutas de todo ésto. Demuéstrame que en verdad no eres una cobarde y que soy tan insignificante para ti que no merezco más que indiferencia.
Miente sí hace falta, pero por favor, dime que no he estado viviendo una mentira todo este tiempo, y que no es cierto que para ti, merezco nada más que este vacío. 
De alguna manera, con alguna señal, algún gesto.. Lo que sea. 
Dime que me equivoco, que no eres tan mala persona, ni tan injusta como para negarme tantas cosas que yo nunca te negué, ni te doy tanto asco como para no querer, no sólo tocarme, sino ni siquiera mirarme a la cara.
Que no deseas esto para mi, para nosotras...
Siempre deseé tu felicidad por encima de todo, desde el primer momento que me diste aquel abrazo delante de todos, una tarde en Starbucks. Que fueras feliz, que te encontraras a ti misma, que te recuperaras a ti misma. Y siempre he deseado compartir esas felicidad contigo. No que fuera a mi costa, o contra mi.
Todos necesitamos ser algo egoístas en algún momento de nuestra vida, eso no voy a negártelo. Pero hay una gran diferencia entre pensar en ti, o pensar sólo en tí. Yo nunca deje de hacerlo, desde el primer día, desde el primer instante, desde cada lágrima, cada llanto.. No se escupe de tu vida a alguien que te importa, puesto que es más que contradictorio.
Niégamelo todo por favor, date el gusto de decirme que no tengo razón en nada, que no es cierto... Que tu intención no ha sido hacer que me  sintiera más miserable cada día desde entonces, que en el fondo sí que había sentimientos.
Dime que no he sido tan insignificante, ni tan bruja, tan monstruo, como para merecer como me estas tratando. O realmente crees que yo debería haber hecho lo mismo cuando me sentí dolida? No. No es cierto. No puede serlo.
No. No se trata así a las personas. En serio he sido algo tan negativo para ti? Algo tan destructivo? De verdad esto es todo lo que queda después de estos años y lo que hemos vivido? Esto es lo que merezco como persona...?
Dime que no, por favor. Que tengo una impresión errónea de las cosas. Que no es así, que estoy equivocada. Que hubo algo real. En ti. En nosotras. En tus palabras cuando decías que no querías perderme aún sin poder tenerme. Tal y como te sentí yo siempre. 
Miénteme y deja que viva en un iluso y falso cuento como una niña ingenua cuando cree que todavía existe la magia.
Es lo único que te pido ya...
Por favor...
Sé que puedes hacerlo. De alguna forma. De alguna manera. Con señales de humo sí hiciera falta... 
Otra cosa es que quieras hacerlo.
O, lo peor de todo. Que yo este en lo cierto.

sábado, 21 de marzo de 2015

I'm sorry...



Lo siento...
Yo no soy como tú. Yo no soy capaz de hacer daño a alguien y jugar a la indiferencia. Ser capaz de
Desgarrar a alguien por dentro y ser tan cobarde de no querer ni si quiera verlo, de no enfrentarse a ello. Yo jamás te mentí en un sólo beso, en una caricia, en un te quiero...
Aún me cuesta creer que tu lo seas, y no puedo evitar soñar cada noche en que vendrás a desmentirlo, agarrarme la cara con las manos (esas manos..) y con esa mirada que sólo tu tienes, decirme que estoy equivocada.
Pero no lo has hecho, y no lo harás, verdad?. 
Parece que no te importa hacerme daño. Tanto... 
Parece que nunca fui lo suficientemente importante, porque sino, no logro entenderlo. 
Y se que no es que yo sea precisamente lista, pero es que no me has dado más explicaciones y evidencias que esas, y sería de estúpidos pensar lo contrario.
No. Lo siento. Yo no soy como tú. Yo, sería incapaz de herir a alguien de este modo. Desgarrarle poco a poco y quedarme mirando en la distancia como se desangra sin hacer nada por salvarle. 
Yo, jamás te abandonaría en el silencio, la indiferencia, el olvido.
Yo, a diferencia de ti, cuando dijo que jamás dejare de amarte, 
lo digo en serio.

http://youtu.be/wN_DyKtyxto

martes, 10 de marzo de 2015

There's nothing left...

De todo lo que había, de todo lo que sentía... Ya sólo queda rabia, dolor y odio. Y me jode, porque no es algo con lo que me identifico. Me jode, porque jamás pensé que todo quedaría reducido a las cenizas. Ya no queda ni una sola gota de amor que derramé por ti, sólo me produces sentimientos negativos que no se como arrancar de mi, porque ni siquiera esos los mereces.
También me jode el tener que darle la razón al mundo con respecto a ti. Tener que bajar la cabeza y asumir que tenían razón desde el principio y que, lo único que has hecho es reírte de mi en mi cara desde el primer momento,
porque eres una cria inmadura que no quiere enfrentarse a las cosas ni a las personas.
Pero yo estaba tan cegada a creer que no era así, que conmigo serias diferente...
He estado cegada todo este tiempo, en general. En el fondo no eres diferente a aquel que tanto críticas, aquel que se supone que sabía hacerte sentir especial para luego desaparecer entre la nada para destruir tu autoestima, tu confianza y hacerte sentir una mierda después de tantas mentiras. O quizás fue tu maestro y por eso supiste imitarlo tan bien.

Hay cosas que no te perdonare nunca. Como me no hayas tenido los cojones de hablarme a la cara, que hayas sido de nuevo una cobarde (no sé de qué me extraño entonces) y hayas buscado el camino fácil. Ojalá yo lo hubiera hecho en su momento. La diferencia es que tu me importabas demasiado y yo, no quería perderte, claro.

Aún así a veces aún me cuesta creer que, después de todo, sientas que me merezca esto. 
Ojalá la culpabilidad no te dejara dormir por las noches por saber que me has destrozado la vida, pero claro, ese sentimiento ya se lo llevó la otra y no creo que te sientas ni una pizca de culpable de todo lo que me has hecho sentir ni cuando estábamos juntas, ni cuando no lo estábamos, ni cuando ya he estado lejos.

Ya he borrado todas tus fotos, tus vídeos, tus rastros... Y no creo ni que merezcas que te envíe tus cosas, total, para qué? Sí seguramente te importarán la misma mierda que yo, y no entiendo para que puedes querer mierda en tu vida, porque engáñate tu sí quieres, pero "querer a alguien en tu vida", no es esto.
Así que simplemente se va todo a la basura. Tus fotos, tus camisetas, tazas, peluches, el llavero que sigo sin entender que hace en mis llaves cuando hace tiempo que dejé de tener nada parecido de ti... Se van a la basura calcetines, corazones, tu chaqueta, mi colonia y la carcasa del movil. Se van los libros, las cartas, en definitiva cualquier cosa que pueda identificarte, porque ahora mismo no quiero conmigo ninguno de los sentimientos que me produces.

Se acabó la locura de pensar en aquella niña de la que me enamoré pensando que era de otra forma.
Se acabó el pensar que alguna vez te importé o me quisiste, puesto que sí así hubiera sido, hubieras hecho algo porque estuviéramos juntas. Algo real. Como proponerme un plan de futuro, plantearme una vida juntas. 
Pero nunca lo hiciste. Te quedaste sentada viendo como me marchaba una y otra vez. Primero de casa, después del país, y por último de tu vida.

Ahora sé que nunca quisiste que volviera.

Ojalá no tengas la suerte de que vuelvan a ponerte las cosas tan fáciles como para seguir huyendo una y otra vez. 
Ojalá nadie te quiera ni la mitad de lo que te he querido yo. Ojalá nadie se entregue igual, ni te vea igual, ni te sienta igual que yo te he sentido. 
No lo mereces. 
Ni mucho menos lo merecen ellas.

http://youtu.be/wN_DyKtyxto

domingo, 8 de marzo de 2015

Why Is It So Hard To Forget You?



01.12

They say that in due time you will forget everything. Everything that you went through, everything that caused the pain, the tension, everything worth forgetting. But what they don’t understand is that then, at that moment, you don’t want it happen. You don’t want to let go. You are scared. What if she walks away today and never comes back? What if letting this go is all but a mistake? What can I do to hold on to this for a little bit longer?

They say that it gets easier with time. You forget about it. But maybe, just maybe, you never forget about it. It is always there. The pain. Maybe you get used to it. Isn’t that the only option you have? The pain, it doesn’t heal with time. You simply find a way to deal with it. To deal with the way it agonizes in you, to deal with it subtly enough to not feel any of it anymore. You try forgetting all of it. But in this process, all that you do is constantly remind yourself that you have to put efforts to get rid of her thought. Get rid of the way she held you close enough for you to listen to her steady rhythmic heartbeat, get rid of how her wet lips left a lingering effect on yours, get rid of the thought of cuddling together having coffee, forgetting how she caressed your hair, getting rid of those entangled fingers; getting rid of how she made every effort to make your day worthwhile. Getting rid of her.

They say there is always room for better. But what if she was the best you could ever have? What if there is no room for anything better at all? Comparisons are easily done when you have had a taste of perfection. You are scared. Like, why the person wants to be with you. Why did they like you in the first place? Will they bear with all your tantrums? Keep up with all the moods? Make sure they are there at your worst? Will they just be there to listen to all the silence when you don’t want to talk? Will they be there even when you don’t want them to be there? And the worst part, what if you fall in love with her? And what if overnight they decide to leave you and walk away? Will you be able to let her go and move on? Bear that much pain?

http://youtu.be/Qar269YGTyU

Dreams

http://youtu.be/j8fKZO0xo7k


sábado, 7 de marzo de 2015

Tira, que te ha salido un 6.


03:49

Y ahora que lo pienso. A ti te salieron muchos seises, demasiados.
Porque sí me paro a pensarlo bien, parece que hayas estado jugando conmigo todo este tiempo, desde el minuto uno que te conocí.
Primero fue la pobre chica que era tan cobarde que no era capaz de acabar con su relación de mierda, y me utilizaba a mi para escapar de su rutina y del dolor que le causaba otra persona, y así es como, tonta de mi, me enganchaste.
Después fue el utilizar mi hombro para llorar y hablarme constantemente de ella aún sabiendo lo que yo sentía, y de nuevo, culpa mía por permitirlo y encima enamorarte de ti.
Lo siguiente fue que me llevaras a tu casa y me dejaras relegada a vivir de sus restos. Tener que convivir con un fantasma durante meses y con tu incesables lágrimas y palabras para recordarme quien era la realmente importante en tu vida.
Al fina cesó el fantasma y yo pensé que por fin, empezaría mi historia de amor. Lo dejé todo, me aparté de todos, cambié todo lo que pude para gustarte e intentaba cuidarte y agradarte como lo hubiera hecho una patética digna de los años 20. Lo pienso, y me doy asco a mi misma, por haberme permitido semejante aberración.
Aún así, lo único que conseguí de ti fueron noches frías y una actitud distante. Amenazarte varias veces con marcharme para escuchar una y otra vez tus falsas promesas de que todo iba a cambiar. Aguantar tus silencios, tus portazos, hasta que fui consciente de que no podía penetrar tu coraza, porque tú, no querías dejarme entrar.
Pero a veces eras tan bonita conmigo, tenías esas miradas y esos gestos que me hacían estremecer a pesar de todo... Supongo que esa es la putada del amor y su ceguera, y supongo es que así es como me hiciste creer que me querías, bueno, quererme me querías, a tu lado. Me refiero a hacerme creer que me amabas. De nuevo culpa mía, puesto que sí nunca lo dijiste no se por qué demonios quise engañarme en creerlo, cuando amas a alguien, no le tratas así y te dedicas a decírselo hasta dormida.
Después vino la peor parte, la de armarse de valor y coger la puerta, con el corazón en un puño y mil noches de lágrimas detrás, para que tu volvieras a tirar tus dados y entonces, como un niño pequeño, querer recuperar lo que habías tenido al alcance de tus manos y nunca quisiste. (Esta parte parece que nos suena a las dos, pero tú sólo recuerdas la tuya). 
Empezó tu pesadilla al sentirte sola, y la mía por creer que igual sí me querías y por eso actuabas así, que esta vez, todas las promesas serían verdad sí realmente estabas arrepentida.
Entonces hubieron cambios, algunos grandiosos, sobre todo los más superficiales, y me hiciste caer de nuevo, porque yo realmente deseaba que me amaras. No entendía que hacia mal o insuficiente para ti. Pero tu coraza seguía intacta, y tú no tenías ninguna intención de demolerla.
Intentaba olvidarte y buscarte en otros cuerpos, pero todo era inútil, siempre volvías tú y con una sola mirada conseguías doblegar mis rodillas. 
Tuve que marcharme lejos de ti de nuevo, por ti y por mil razones más, porque nunca me diste un motivo para quedarme, y como siempre, esperaste hasta la última noche para suplicarme, cuando sabias de sobra que ya no había marcha atrás.
Y en la distancia, te empecé a sentir más cerca que nunca, estabas ahí, conmigo, apoyándome y secando mis lágrimas a través de una pantalla. Y entonces supe que ni la distancia ni el tiempo podrían acabar con lo que me hacías sentir por más que yo lo intentara. Cuestión de supervivencia lo llaman, no es así?... Nadie quiere morir a manos de alguien que acaricia un corazón para luego estrujarlo entre sus manos.
Pero por más que lo intenté, para mi era imposible echarte de mi vida, y menos cuando luego venías suplicándome que no lo hiciera, aunque yo seguía sin entender el por qué te empeñabas en retenerme a tu lado sí en realidad no me amabas.
Me creí que podríamos ser especiales para siempre, me creí que nos tendríamos la una para la otra, de alguna manera. Que estúpida, no? Después de todo el recorrido no se cómo alguien puede estar tan enfermo de pensar que algo bueno puede salir de ahí.
Pero tu me lo decías una y otra vez, y eso era lo que yo quería oir, lo que yo quería creer. Que querías que volviera, que querías que volviera para estar juntas, que sabias, que tarde o temprano, eso acabaría pasando, y yo, por no sentirme tan tonta, le echaba la culpa al destino pensando que, seguro que tenías razón porque tenía que ser así.
Y cada vez que veía tus ojos tan de cerca, cada vez que tus brazos me arropaban, sentía que algo de todo eso era cierto, y que esos momentos, aunque breves, eran nuestros.

Pero no, llego un día que te cansaste de mi, y de jugar, y decidiste tirar tus dados finales, porque para ti ya no era divertido nunca más, no teniéndome tan lejos, sin controlándome, ni sabiéndote amada a cada instante.
Así que, de nuevo todas las promesas se fueron al retrete y pasé a ser un cero a la izquierda. Pero esta vez, más que nunca. Con indiferencia, desprecio incluso, cosa que no había tenido la suerte de experimentar hasta ahora.
Me lo has puesto muy fácil para odiarte. A nadie le gusta sentirse una muñeca usada. 
Estoy segura de que tu también te has sentido en algún momento así conmigo, la diferencia es, que ni lo hice con esa intención ni mucho menos, y que, sí echas la vista atrás a nuestra preciosa historia, creo que puedes llegar a comprender como llegaste a sentirlo. 
La diferencia es, que a pesar de todo, yo nunca quise castigarte, ni olvidarte, ni apartarme de mi vida como sí fueras un desecho del pasado, ni mucho menos dejar de amarte. Miento, esto último sí que lo quise. Lo quise desde que entré en la casa de los fantasmas. Pero creo que ambas podemos decir de mutuo acuerdo, que en eso soy toda una fracasada. En eso y en tantas cosas...

Te vas de mi vida, del todo. No quiero "eso" que se hace llamar por tu nombre y que no se parece en nada a lo que crei conocer.
Prefiero vivir en mi locura, de seguir amando a esa persona que creé en mi mente y que merecía cada gota de amor que derramé sobre ella.

Game over. Te toca tirar otra vez, pero ya que no te importo, por favor, esta vez has daño a otra.

martes, 3 de marzo de 2015

Bye Bye love...

00:24

Parece que aquí se acaba todo. 
Sí te soy sincera, jamás pensé que llegaría este momento, o al menos no así. En mis casi 32 años es la primera vez que me pasa algo así con alguien y todavía no doy crédito.

Nunca he borrado a nadie de mi vida, y menos cuando ha sido alguien especial. Tu has rebosado esos límites porque decir que eras especial se queda corto y, en honor a tu radicalidad, tal cual viniste, como un huracán que lo revuelve todo, ahora te entierro tras el peor de los tsunamis.

Me has olvidado? Me alegro por ti, te has esforzado mucho en ello y lo has logrado. Ya me has superado en algo más. Supongo que mi fallo es que yo nunca puse el mismo empeño. Me creí ingenuamente que la distancia haría de las suyas como para lograr borrar todo lo que corría por mis venas y me hacia encontrar tu nombre en cada esquina.
Yo no soy de blancos o negros, ya lo sabes bien, y yo sabía de sobra que para mi no iba a ser así, que por mucho que intentara mantenerme distante estábamos ahí, tu y yo, únicas y excepcionales... Hasta el día que me di cuenta de que estaba yo sola y le hablaba al reflejo de lo que fue algún día alguien que se supone que me quiso aunque a penas me lo dijo. Es triste no? De que sirve querer a alguien sí no se lo puedes decir a la cara, en grande, mirándole a los ojos, gritándoselo al aire o susurrándoselo al oído. 
Odio pensar estas cosas y entonces dudar sí me quisiste algún día, o sí para ti querer sólo significaba la angustia de querer retener a alguien cuando, por no cuidarlo, ya lo has perdido.

Me siento tan idiota... Desde el primer día que te conocí, mi mayor reto fue conseguir sacar a esa niña de la que me hablaste que habías sido un día. Animarte a recuperar amistades, aficiones... Y ni por mi, ni por ti lo hiciste... Y fue desaparecer de tu vida y te costó bien poco... Quizás el problema radicaba en mi y no debería haberte conocido nunca. Al menos así no me sentiría tan miserable, tan sucia... Sí antes de ti pensé que nunca nadie me querría ni querría estar conmigo porque no valía una mierda, ya te encargaste tú de firmar mi sentencia y destrozar mi autoestima hasta el límite que nunca creí capaz de llegar.

Quizás te idealicé y me enamoré de alguien que en realidad nunca fuiste, al menos nadie que tenga que ver con la persona que veo ahora..

Me parece increíble que te cueste tanto ver lo jodido que fue distanciarme después de la primera semana. Me parece increíble cuando es lo mismo que tuviste que hacer tu con Glo, entre lágrimas, desgarrándote, muriéndote por dentro y siendo víctima de la culpabilidad más aterradora. Sabes de sobra qué es pasar por eso. Y además, con una historia demasiado parecida. 
La diferencia es que yo no tenía a nadie en quien apoyarme, nadie que me dijera que todo iba a salir bien, que enjuagara mis lágrimas y encima perdiera el culo por mi, pero al menos tampoco nadie a quien hacerle lo mismo que tú me hiciste, puesto que parecía que era un legado que había que dejar a la siguiente.

Tu lo tuviste fácil. Dentro de lo chungo que es pasar por eso, convertirte en la mala, en un monstruo, después de haber aguantado carros y carretas... Pero tu no volviste a verla, y tenías alguien que te arropaba cada noche para que no fueran tan insufribles.

Que tengo yo? La mierda que me comí por intentar derribar un fantasma, la mierda que me comí por querer que me quisieras, la que me atragantó por querer que me recuperaras, y la que me mató por intentar aparentar distante y no hacértelo más difícil. Bueno, y la de ahora, la que después de todo me toca repetir y por lo visto como castigo, la que me recuerda, que después de todo, después de tres largos años intentando no enamorarme de ti, desenamorarme u olvidarte, me dice que ya no soy absolutamente nada en tu vida. Y se supone que tengo que irme a la cama y darte las buenas noches como sí nada...

Lo siento, pero no puedo. Destrozaste mi corazón poco a poco y, al sentir que yo destrozaba el tuyo, te has dedicado a descuartizarlo con conciencia.

Enhorabuena. Sí eso era lo que querías lo has conseguido.
Desaparezco de tu vida pero para siempre.
Con el acto más radical y que menos me identifica. 
Contra mi voluntad y deseando hacer lo contrario, o al menos algo diferente.

Desapareceré de tus redes y de tus fotos, e incluso de tu memoria seguro que a penas te cuesta.
Te llegara una caja con todas tus cosas o las que me recuerdan a ti (entonces no, obviamente no serán todas, porque habrá cosas que no se pueden mandar), y no volverás a oír de mí ni mi nombre.

Espero que al menos tú estés contenta, puesto que ésto no es lo que yo quise ni de lejos, nunca.

Cúlpame de todas las noches que lloraste mi ausencia, que anhelaste unas palabras o un abrazo, hazlo sí a ti te sirve. Pero de sobra sabes que yo hubiera matado desde el primer día por estar a tu lado, y que la única clave para retenerme, la única llave, la tuviste siempre tú... Sólo que nunca la usaste.

Te quiero.
Te odio.
Y te querré siempre.

lunes, 2 de marzo de 2015

I wrote...

00.49

"Yo creé la manzana, y yo me la comí.
Pero no vino nadie a rozar mis labios.
Fue la ausencia la que me despertó a bofetadas.

Prefería dormir.

Soñar con ser la princesa de alguien, en algún castillo imaginario, porque nunca fui ni seré la tuya.

Imaginar una vida de lujos y riquezas,
las que siempre he anhelado... Sólo que mis riquezas eran tus caricias y tu atención, una utopía a alcanzar.

Aún así, permaneceré a tu lado, para lamer tus heridas hasta que se desangren las mías y no pueda sobrevivir más.

Y el día que te vayas, volveré al bosque.
Y en medio de tu vacío postraré mi capa.

Sobre ella, desnuda,
esperaré
a que los lobos vengan a devorarme."
             
                                                 2011.


Burn it all


01.24

Tengo la cabeza como uno de esos cuadernos que tenían mil laberintos entrecruzados y nunca sabias por donde guiar el lápiz para encontrar la salida.
Los libros de autoayuda dicen que te olvide de forma radical. Que haga lo que no he hecho en estos dos años. Que queme tus fotos, tu ropa y todo lo que me recuerde a ti. Me explican como funciona la dopamina y el por qué me provocas todas estas reacciones, explican la regresión a los primeros días, la selección de recuerdos positivos, y el refuerzos de los sentimientos internos. 
Parecen tener razón en todo. Parece una explicación razonable. Quizás hasta una solución lógica.
Pero siento que tendría quemarme a mi misma dentro de una hoguera para poder eliminar cualquier cosa que me recuerde a ti...

http://youtu.be/tCSovAdxD6k

sábado, 28 de febrero de 2015

Game over

03:44

Lo siento. No soy tan fuerte como tu. Nunca lo he sido en realidad, supongo que por eso siempre hice las cosas mal. No tengo tu frialdad ni tu indiferencia, y aunque alguna vez hubiera querido imitarla, he sido incapaz de mantenerla cuando te he tenido ante mi.
El peor sentimiento de todos, el sentir que es un castigo, una pena impuesta por ti a golpe de mazo para cumplir una condena que decidiste en silencio, y realmente duele sentir que piensas  que, después de todo, es eso lo que me merezco. No es justo, yo tampoco lo he pasado precisamente bien, ni antes, ni durante, ni a posteriori, pero no es siempre la justicia la que resuelve el dictamen al final de un juicio, y supongo que todos tus abogados estaban dispuestos a hacer lo imposible por derribarme.

Me echaste en cara el reaccionar, según tú, por sentir una pérdida. Es curioso que justo tú, tú mi amor..., me hables de hacer eso como la sentencia que me manda a la silla eléctrica.


Bueno, ese y el sentimiento de impotencia por no conseguir controlar todo lo que se me revuelve por dentro. El no poder ser racional, como siempre he intentado, y mantenerme al margen sin ningún tipo de afección alguna. Pero no puedo. Me descubro haciendo cosas que no son dignas de mi y que no he hecho por nadie y que, para más inri, acaban por demoler las pocas fuerzas que me quedaban.
Como un perdedor en el suelo de un rin ante las miradas de mil espectadores para saber sí seré capaz de levantarme. Como sí me hubieran extirpado un pedazo grande de algo que dejó de pertenecerme hace tiempo, y sólo deja un reguero se sangre tras de mi. Ante una extraña que se postra con mirada de desprecio digna de quien va a darte el último golpe antes de marcharse y celebrar su victoria. Y con la sensación de una derrota tan perfecta que no permitirá que vuelva a caminar, y por lo tanto, volver a participar. 
Aquí tienes mis guantes. Cuélgalos tú sí aún tienes algún bien recuerdo. 

http://youtu.be/f38BDQC6kPs


viernes, 27 de febrero de 2015

Why...?

00:32

Me pregunto si detrás de ese rencor y esa frialdad aun queda algo más escondido detrás de esa gruesa coraza. Algo por lo que merezca seguir la pena latiendo.
Yo lo llevo intentando desde el día que mi corazón se quebró en pedazos. No podía culparte eternamente.
Ni yo merezco tanta rabia en mi interior ni tu merecías cargar con esa losa. Pero aún sin culparte, siguen en mi cabeza la búsqueda de todas las explicaciones, la necesidad de entender por qué hiciste lo que hiciste, por qué me trataste así, por qué no me quisiste... 
Sabes? Hay muchas cosas que nunca te conté, como por ejemplo, que la noche de nuestro aniversario (aunque debería decir mío, ya que tu no mostraste ningún interés en celebrarlo ni tuviste ningún detalle conmigo), la pase entera llorando, durmiendo en el suelo del cuarto de baño, con Lúa arañando la puerta para ver que pasaba dentro. No era capaz de dormir a tu lado de la vergüenza que sentía de mi misma, la miseria a la que me sentía reducida.
Necesito saber todos esos porqués y los busco en las esquinas de cada calle que me recuerda a ti, que no son pocas... Como el por qué nunca me pusiste un "apodo" o un apelativo cariñoso, cuando lo has hecho con cada persona que se ha cruzado en tu camino, por qué no querías tocarme por las noches o aprender esas noches conmigo, por qué te resignaste a que todo acabara en cenizas para verme marchar una fría mañana y entonces querer todas esas cosas que nunca quisiste conmigo.

Y tu rencor revuelve el mío por dentro como las peores náuseas que nunca he sentido. Echándome en cara que no me quedara a tu lado, un lado que nunca supe que conllevaba.
Ambas queríamos cambiar muchas cosas de nosotras mismas, o eso decíamos.
Me reprochas que me marché para hacer cosas nuevas y me estanque en la seguridad de lo mismo, cuando tu me prometiste entre las lágrimas que crei más sinceras que buscarías ayuda para solucionar todas esas cosas que te quemaban por dentro y nunca querías compartir conmigo. Y fue vernos 3 veces y dejaste de quedar con ella, tal y como te predije y me negaste.

Me culpas por marcharme cuando me he despojado de todo lo que quería y me importaba - "por qué quisiste" - dirías tú, pero, sabes? Te equivoca en muchas cosas. No siempre se hacen las cosas porque uno quiera a pesar de no tener un revólver apuntándonos en la sien, porque aquella mañana de enero, te aseguro que lo que menos quería era irme precisamente, nunca lo quise, pero no me diste más alternativas.

Me dices que no crees que vaya a volver, y en cambio yo siento que eres tu la que no quieres que vuelva, al menos no cuando ni siquiera lo poco que pedí que me ayudaras para hacerlo lo pusiste en curso.
Descargas tu rabia contra mi con palabras huecas, castigándome por el dolor que te he causado, sin contar con el que llevo dentro todo este tiempo, junto con mi soledad, mi vacío, la eterna pregunta en mi cabeza de "que coño haces aquí cuando todo lo que deseas está tan lejos" y a la vez son todas esas cosas las que me impiden avanzar.

Suena fácil "volver", pero volver.. a qué? Sin un hogar, ni sustento ni estabilidad. Y sin ni sí quiera tú a mi lado. No es muy tentador por más que lo sueñe cada noche.

Ojalá me hubieras querido un poco más, o yo un poco menos, o al mínimo ambas un poco mejor.
Ojalá no me matará la idea de saber cuando has entrado otra vez por esa puerta de cristal y no estaba yo detrás del mostrador para verte... Y mirarte con los mismos ojos que desde el primer día, porque por mucho que haga lo que haga, sabes reconocer en mis ojos esa mirada cada vez que te he tenido delante.
Ojalá hubiera conseguido olvidarte. 
Ojalá no te quisiera. 
Ojalá no sintiera absolutamente nada, y así no me sentiría tan miserable, ni que mi vida no tiene ningún sentido desde aquel 26 de junio... Cuando me abrí por completo a ti, expuesta a todo, rogándote como un perro abandonado que me acogieras, me quisieras y me cuidaras, para acabar finalmente en la calle y más magullada que al inicio.

Te quise tanto... Creo que nunca podrás hacerte a la idea de cuanto. Hubiera dado mi vida por ti. Esa vida que ahora ya no quiero vivir. No cuando supe lo que era tocar el cielo mientras que ahora me toca arrastrarme cabizbaja con la mirada clavada en el suelo.

No habrá nadie como tu en mi vida. 
No habrá nadie.
No habrá vida, en definitiva.

jueves, 26 de febrero de 2015

Ours nights...

01:10

Otra noche más vengo a arroparte en mi locura. A darte mi beso de buenas noches, en silencio y a escondidas.

No sabes lo difícil que ha sido para mi no poder hacerlo cada una de las noches que te sabía llorando, al igual que yo, pero tan lejos de mi.
Que a penas puedo alcanzar a saber el 50% de tus noches de angustia y soledad, pero te aseguro, mi niña, que tu tampoco podrás de las mías. Que me hubiera arrancado los brazos más de mil veces por poder darte un abrazo y secar tus lágrimas, por decirte que seguía ahí, aunque no pudieras verme, pero, de qué hubiera servido más que para aumentar todo el dolor que te estaba causando? Hubiera matado a cien mil dragones que hubieran querido hacerte daño, y sólo podía acabar conmigo. Y morderme la lengua hasta desangrarme para no buscarte todas las veces que te necesité, porque eso me hubiera hecho aún peor persona... Y aún así, al no buscarte también lo hacía. 

Mi ausencia era la herida y mi presencia tu veneno. Y yo no he podido sentirme más que un monstruo todo este tiempo. Alguien que, haga lo que haga, sólo siembra el terror y el dolor a su paso, y tiene que vivir con esa miseria en el estómago. 

Ver sufrir a quien se quiere tanto, incluso después de que esa persona te haya hecho sufrir a ti... Es como un castigo.

Ven a mis brazos, acurrúcate en mi pecho y deja que te acaricie el pelo hasta que sienta que has caído dormida. Ven a mi mundo imaginario, donde te prometo que nadie ni nada podrá volver a hacerte daño. Abrázame y haz este momento eterno. Ese abrazo que no me diste, y que ya no me darás nunca, porque para ti. Mis brazos ya no significan nada. Ya no pueden protegerte, y en cambio yo, egoísta como una bruja cualquiera, me refugiaría en los tuyos y viviría allí eternamente. Respirando tu olor. Escuchando tus latidos. Remendando tus heridas. Haciendo de esa y mil más nuestras noches... Ya sabes como sigue...

http://youtu.be/9iLSFQN5lkM


miércoles, 25 de febrero de 2015

Butterfly effect


01:42

Y aquí estoy de nuevo, lanzando mis cartas al aire buscándoles un sentido. Intentando que el hielo en tus palabras no me provoque estos escalofríos que me hacen comer techo, noche tras noche.

A veces me pregunto sí hubiera sido mejor no conocernos, porque antes de ti (como canta ella) yo era feliz sabiendo que estaba sola, y que siempre lo estaría. Acabé pensando  que no había un más allá que las emociones básicas y las relaciones superficiales, y podía saltar de una en otra intentando absorber lo mejor de todas ellas.
Pero entonces tú. 
Llegas y desmontas mi mundo. 
Me creas mariposas, terremotos, maremotos y mil cosas más que creía sólo fruto de la adolescencia. Llegas y me inundo de sentimientos, energías, y mil maneras de querer hacerte feliz. Llegas y me olvido de mi y de mi mundo. Llegas y aprendes a transportarme a otro lugar en tan sólo unos segundos.

Y ahora te vas. Te vas de ese mundo que creaste para mi y de repente en toda mi vida, nuca me había sentido tan sola, como sí me hubieran arrancado una parte de mi, una grande, una amputación quirúrgica de uno de los ventrículos de mi corazón, que ahora es más pequeño y tiene que hacer el doble de esfuerzo para conseguir latir y mantenerme con vida.

Se van tus abrazos eternos y tus manos de músico, y yo me muero por ser una pieza a interpretar por ellas. Sabes? Desde aquella primera vez una tarde de junio, sólo me has acariciado dos veces en todo este tiempo. Sí, acariciar como a mi me vuelve loca acariciarte a ti. Acariciarme sin mirar el reloj, sin prisas ni contemplaciones, tan sólo recorrer kilómetros de piel dejando vagar tus dedos por cada rincón al descubierto. Creo que ha sido una de las sensaciones más maravillosas que he vivido en mi vida. Una fue en mi cama y la otra en la tuya, en nuestra segunda fase, por supuesto, y podría decirte los días exactos, la hora y hasta los minutos. Y me cortaría cada uno mis dedos por volver a vivirlo de nuevo algún día... Porque nadie como tu, sabe regalarme esa paz, aunque la vendieras tan cara.

Y la cama se hace enorme imaginando mil historias y momentos. Y la mente se evapora y se vuelve locura, agonizando por saber que nada de eso volverá a formar parte de mi vida, que nada ni nadie podrá regalarme todas esas mariposas ni siquiera en sueños.
Y ahora la vida me parece más miserable que antes. Más absurda y sin sentido. Tan sólo dejando pasar los días como una película que transcurre ante mis ojos y de la que intento atrapar alguna lección que me ayude a conseguir ser mejor persona.

Recuerdas? Aquel día en tu cama, no hace tanto, que me hiciste el amor despacio y me desbordaste tanto que acabe llorando hasta quedarme sin aliento... Y tú, ingenua, pensaste que lloraba por algún sentimiento de culpabilidad, por haber encontrado a otra persona que me regalaba lo que sólo tu sabias darme.
Ese día te las quedaste todas. Mis mariposas. Las encerraste en un bote de cristal y las guardaste a buen recaudo.
Ya no pueden volar, no sí tú no las liberas. Pero prefieres dejarlas ahí dentro, observándonos a través del cristal casa vez que he estado a tu lado.
Son tuyas, tonta. No van a volar tan lejos como yo lo hice. No van a encontrar a otra como tú, por más que huya y recorra mil países. 
No las dejes morir ahí dentro. No dejes que se asfixien siendo espectadoras de esta insulsa vida, como yo lo hago. Y yo, mientras tanto, soñare con volver a sentir las tuyas en aquel mundo imaginario, del que te marchaste en silencio.

martes, 24 de febrero de 2015

Broken hugs

01:03

Sabes cual es la diferencia entre nosotras? 
Yo terminé con algo que estaba roto, tanto, que cada vez que intentaba reconstruirlo, me cortaba con los pedazos del suelo sin importarme cuanto sangrara al recogerlos. 
Cogí las maletas una fría mañana de enero y con el estómago encogido y el corazón rebosando, terminé de romper aquello que nos unía en el mundo terrenal, el tangible, el que todos podían ver y entender.

Pero seguimos existiendo en otro. 
Sí, sabes de lo que hablo. Ese que creamos a prueba de balas y de rasguños. En el que ambas esperábamos, quizás de manera errónea, que se pudieran volver a juntar los pedazos o poner una tirita con dibujos y arreglarlo todo con un beso y un curasana.

Por el contrario, tu decidiste acabar con Syrk y Ksun... Lo poco que latía silenciosamente en nuestro pequeño mundo, dejó de respirar hasta asfixiarse en su propia agonía.

Supongo que podríamos crear un océano juntas recogiendo todas las lágrimas que hemos derramado en silencio y en la distancia. Y es curioso, porque q veces siento que, sí existiera, nos subiríamos en la misma barca y remaríamos al unísono hasta encontrar un paraíso a salvo.

Me pregunto sí alguna vez pensante en ellas, sí les hablaste como yo hacia. Sí, seguro que sí... Tenías que hacerlo. Aunque sé que ya no. Y por eso duele.
Y no te culpo. No hay culpables en los cuentos aunque quieran pintarnos que sí. Tu dejaste de sentirme de una manera y yo de otra, y poco a poco se fue apagando la fuerza que las mantenía con vida. Quizás es lo correcto. Y a la vez lo que me esta matando.

"El mundo se paró cuando me acogiste en tus brazos.. No puedo describir todo lo que me hiciste sentir, pero sí sé que me sentí en casa."

El día que que no lo hiciste, fue como una bala atravesándome en el pecho. Desde entonces, vive ahí dentro, para recordármelo.
Y ahora más que nunca, me siento huérfana...


I hate you

00:12

A veces no puedo no mirarme al espejo de lo que me odio

A veces no puedo ni soñarte de lo que te odio.. 
Te odio por seguir ahí, en el mismo rincón de mi corazón acurrucada, te odio por haberme dejado soñar a tu lado, por haberme hecho creer, que por una vez, podía tener algo real... Una familia, un futuro... Ver crecer, quizás, una nueva vida a tu lado, descubrir, experimentar y crecer juntas. Quizás la culpa fue mía, por inventarme todos esos sueños e ilusiones. A lo mejor no estaban en ninguna parte y yo los creé del humo que tu boca iba soltando y yo lo moldeaba a mi antojo y mis anhelos. Después de todos los portazos en la cara, debería haber aprendido a vivir despierta y a saber, que tu no querías compartir conmigo las mismas cosas, que no querías cuidarme y respetarme hasta que las canas nos cubrieran los cabellos, aún planchados a diario, y las arrugas fueran sólo un dibujo más que jugar a perseguir con las yemas de mis dedos.

Te odio. 

Y me odio por haber sido tan ingenua. 

Siempre lo supe, desde el primer día, que hay gente que no merece comer perdices, que las brujas, no se convierten en princesas por más que se arreglen o se maquillen, y al final del cuento, siempre acaban solas, o bajo tierra..


http://youtu.be/7cZYvszjRLA

My little spoon..

00:27

Odio sentirme tan egoísta, de querer retener estos sentimientos, de no querer perder todas esas imágenes, sensaciones... Me siento como quien intenta asir el agua en sus manos y observa con angustia como se le escurren las gotas entre los dedos.
Tu eras el agua. Y ya no puedo sentir tu tacto contra mi piel.
Qué haré ahora con todo lo que guardo dentro? Qué haré con todo el cariño que no quiero derramar sobre nadie más? Qué hacer para evitar el querer retener el sabor de tus besos y el olor de tu piel.

Me pregunto sí alguna vez me deseaste. Pero no como cuando se ansía algo que pierdes o algo que quieres retener a tu lado. Sino como se desean los amantes, los que se pierden horas fundidos en un sólo cuerpo intentando encontrar el propio.

Y lo peor no es seguir deseándote como el primer día, ni que tú no lo hagas sí es que lo hiciste algún día.
Sino, el no poder desear otra cosa, otros personas. El no poder tocar otro cuerpo, por miedo a olvidar con ellos la forma y el tacto del tuyo. El no querer que nadie toque un resquicio de mi piel, no vaya a ser que borre cualquier huella que tus manos dibujaron antes. 
Y que aún dibujan. 
Mientras duermo.


When the night is my enemy, the steel is my ally.



 00:02

Hacia tiempo que no sentía esta impotencia, ni está angustia que arde por dentro como sí mis órganos fueran a convertirse en ceniza, esas ganas irrefrenables de llorar hasta sentir el tambor golpeando tus sienes, esa locura, que sólo el acero punzante sabe calmar y saciarme hasta quedarme dormida. O tú, que con tan sólo un abrazo podías evaporar todo el terror y transportarme a un lugar seguro.

Pero ya no estás.

Ni ésta ni ninguna otra noche.

Y no puedo abrir las ventanas y gritar tu nombre esperando que vengas a salvarme. No hay aire suficiente en mis pulmones, ni paciencia en tu corazón.
Me creí racional y ahora me siento sobre mis rodillas mendigando unas migajas de cordura para conseguir atar mis manos y no escribirte más palabras aunque sean insignificantes. 

"Cállate", no para de repetirme. Y aún sabiendo que tiene razón, me quemo las muñecas por buscar una razón para hacerlo.

Lo siento.
Siento haberte decepcionado. Y a mi misma. Pensé que era más fuerte, más segura, menos cobarde... Pero qué vacío se siente cuando ya no hay donde aferrarse! Qué grande y oscuro abismo al que me empujaste y del que, sin tus alas, sólo caeré en picado.

Qué triste la vida sin alguien a quien amar o sentirse amado. Qué dura la certeza de que no encontraré en nadie ni tus ojos, ni tus labios, ni tus manos.

Hacerlo infinito...

00:32

Buenas noches pequeña. 
Hoy mataría por darte un beso de buenas noches y dormir abrazada a ti. Incluso aunque no te gires, aunque no me agarres, aunque tu frío me duela como mil agujas clavándose en mi piel.. Mataría por esconder mi nariz en tu nuca y posar mis labios en tu cuello, arañar tu espalda para hacerte estremecer y sentir que mis brazos, al rodearte, pueden protegerte de cualquier mal. Incluso de mi misma. 

Ojalá estas lágrimas no fueran por ti, o por este vacío que dejas.

A veces es bonito vivir en un cuento aún cuando sabemos que es mentira. Pensar que alguien nos lee y nos siente desde el otro lado, que en la distancia, nos sigue amando como soñamos que algún día hizo, y que, aunque desde lugares y situaciones opuestas, pasamos al unísono las páginas para poder sentir en ese instante, el tacto de las yemas de tus dedos rozando las mías.
Ya no soñare más contigo. Me lo ha prohibido mi razón. Ya no seguiré molestándote, ni entorpeceré más tu camino.
Siento haber sido tan egoísta de no querer perderte, de seguir queriéndote en silencio, de seguir necesitando tus caricias para poder respirar cuando estas tan lejos y siento que no habrá manos que podrán leer el braile de mi cuerpo como tu lo hacías.
Siento querer de ti lo que no puedo tener, y odio que tu ya no quieras darme nada...

Buenas noches pequeña. 
Ni la luna ni el viento podrán abrazarme de la misma manera, pero inevitablemente, me traerán tu recuerdo de nuevo.


Goodbye love, hello loneliness


00.56

Mirarte a los ojos y desgarrarme con palabras dejando herida abierta en mis sentimientos y encontrar en ellos tan sólo tu sonrisa satisfactoria, junto a la gris y fría indiferencia de quien dejó de querer contar mis lunares, mientras yo me moría por recorrer con mis yemas cada una de tus pecas, cada centímetro de tu piel.

Como abrazar al vacío, buscando ingenuamente esa sensación de paz que sólo tus brazos podían otorgarme y sentir que ahora tan sólo son humo que me atraviesa sin ni siquiera tocarme.

Ya no puedo ser una niña a tu lado, ya no puedo abandonarme a ti, ya no quieres protegerme y cuidarme. 
Enhorabuena. Has pasado página, o has creado una coraza lo suficientemente gruesa como para que ya nada pueda aflorar de ti. 
Lo conseguiste. Te protegiste, avanzaste y estoy orgullosa de ti, es lo que siempre quise. Aunque eso no evita que duela y te sienta como una completa extraña a la que deseo rogarle que te devuelva.

Destruiste nuestro pequeño planeta infinito, o lo poco que quedaba de él, los pocos pedazos que yo dejé, en realidad. Y ahora ya nada tiene sentido. Ya no podré escuchar nuestras canciones, ni viajar contigo a todos esos lugares, ni sentir que había algo especial. Dejar de ser especial, incondicional.
Yo no lo seré nunca más, pero tu siempre serás mi niña, aunque a partir de ahora ya no te lo diga, no te lo susurre al oído cada noche antes de acurrucarme a tu lado, aunque ya no puedas ver el brillo de mis ojos al mirarte o mirar tus fotos, o sentir como mi cuerpo se estremece entre tus brazos. 

Ojalá yo pudiera ser tan fuerte, tan indiferente, como para que todos esos sentimientos no me afectaran, no aparecieran al tenerte delante, no te deseara, en definitiva.

Ojalá lo aprendiera de ti.

Porque en mi soledad, de alguna manera, seguías estando ahí, de manera invisible a los demás, y sin saberlo, me dabas fuerzas para seguir y me arropabas en sueños cada noche.

Y sabes que jamás dejaré de echar de menos tus labios, tus besos, el rozar la punta de tu lengua con la mía, el perderme en la intensidad de tu mirada o entrelazar mis manos con las tuyas.
Sabes que jamás desearé a nadie de la misma forma al igual que nadie sabrá darme lo que tu me dabas, y aunque duela y sea injusto, habrá que aprender a vivir con ello.

Pasaste silenciosamente la página y para mi fue como una losa que se dejaba caer fuerte contra mi, levantando con su fuerza todos esos sueños e ilusiones que aún dormían escondidos en algún rincón, de forma egoísta e inmadura, soñando con despertar cada vez que estuviera a tu lado.

Pero no lo hiciste.
Ni ésta ni las otras veces.
Les dejaste esperando impacientes demostrando que ya no estarías nunca más para ellos. 
Y así aprendí a asumir que debía dejarte cerrar ese libro y apartarme sumisa de tu camino, porque ni siquiera en nuestro pequeño mundo, seguías ya soñando conmigo.

Reconstruiste los cristales que yo había ido rompiendo paulatinamente  lanzado pequeñas piedras contra tus ventanas y ya ni el aire ni mi aliento puede entrar en ellas aunque en tu cuello siga estando mi huella...

Nunca fuiste mi amiga, por eso siempre serás mi amor, mi fruta prohibida, en la distancia, en el silencio, en el vacío que me llevo tan pesado que apenas me deja respirar. Ese que te hace despertar como quien te vacía una jarra de agua helada sobre la cabeza. Y toca levantarse y aprender a vivir sin esos sueños, esos sentimientos, esas pecas, esos labios, esos ojos... 
Y aceptar un destino incierto que se siente como una pistola constante apuntándote la sien.